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Diez consejos que debe saber tu cliente antes de salir en televisión
No es ningún secreto que las redes sociales le están ganando terreno a los medios de comunicación convencionales. Un ejemplo es la gran cantidad de personas que se informa a través de los tuits antes de acudir a las ediciones digitales de los periódicos. Pero ¿y la televisión? Sin duda, sigue siendo la reina de las audiencias. Todos, en algún momento del día, vemos la televisión. Pero, además, el consumo televisivo va a más. Según los últimos datos de la consultora audiovisual Barlovento, septiembre ha sido el mes que más horas hemos visto la tele en la historia. Nada menos que cerca de 4 horas al día. Cada vez es más habitual el ‘síndrome de la doble pantalla’ -o esa imperiosa necesidad por comentar en twitter o facebook el programa que estamos viendo- pero, de momento, sigue predominando la pantalla de la tele frente a la del ordenador o la del móvil.

Teniendo en cuenta estos datos y que, por ejemplo, la audiencia media de los informativos de TVE son 5 millones de espectadores, si van a entrevistar a tu cliente en televisión, no pierdas de vista algunos consejos:
- ¡Cuidado con la ropa! Los estampados, las rayas, los lunares y los colores estridentes mejor dejarlos para otra ocasión. El espectador se fijará más en los dibujos de la corbata que en lo que esté diciendo el portavoz. Además, algunas prendas de rayas provocan un efecto que se conoce como ‘moiré’ y distorsionan la imagen.
- Hay que ir al grano. En la tele no suele haber mucho tiempo, por lo que hay que intentar dar los datos más importantes sin enrollarse demasiado. Por ejemplo, un vídeo de un informativo suele durar 1 minuto y medio, y los totales de los expertos que participan en la noticia, alrededor de 15 segundos. Las tres ‘c’: corto, claro y conciso.
- Mensajes muy claros. Por la inmediatez del medio, es importante llevar preparados los mensajes y los datos más importantes en la cabeza. No suele quedar bien leer la información de un papel.
- Ojo con los directos. Si la entrevista es en directo, muchísimo cuidado con los micrófonos abiertos.
- Busca un buen sitio para la entrevista. Hay que intentar buscar un lugar con buena luz, sin ruido y, a ser posible, situar al entrevistado en un lugar donde se vea el logo de la empresa detrás.
- Atención a los detalles. En la televisión se multiplica todo por diez. Cualquier mancha, marca de sudor, corbata torcida… se verá mucho más en la tele.
- ¡Mira al entrevistador! Salvo en ocasiones especiales, no hay que mirar nunca a la cámara. Se trata de mantener una conversación con otra persona de la manera más natural posible.
- Gesticula de manera natural. Si el portavoz está muy nervioso, y no sabe qué hacer con las manos, lo mejor es ponerlas detrás.
- Si te sientas… ¡que la silla no tenga ruedas! Evitarás que el entrevistado salga moviéndose o balanceándose.
- Si estás en una tertulia, atención a las caras de los contraplanos. Atiende a la persona que habla, escribe o lee algún papel de la mesa, pero evita mirar al infinito o poner malas caras.
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Siete consejos para realizar acciones con bloggers

Su poder prescriptor y su independencia respecto a la presión publicitaria en los medios tradicionales ha convertido a los bloggers en todo un fenómeno que se ha multiplicado velozmente en los últimos años. Una verdadera revolución en la comunicación entre marcas y usuarios que ha llevado a muchas empresas a centrar sus esfuerzos en los autores de las bitácoras, escriban del sector que escriban, y a desarrollar acciones pensadas única y exclusivamente para ellos. Aquí van algunas recomendaciones a tener en cuenta a la hora de ejecutar este tipo de iniciativas:
- Seleccionar bien a los asistentes. Determinar qué tipo de bloggers queremos que asistan a nuestro evento con el fin de adaptarlo a sus “necesidades” y, lógicamente, llegar a aquellos con un mayor poder de prescripción.
- Singularidad del evento. Si bien el objetivo de la marca es tener repercusión de igual manera que en un evento dirigido a medios, una acción con bloggers debe tener cierta singularidad y gancho que la haga atractiva y, en consecuencia, llame la atención de aquellas personas a las que deseamos invitar.
- Exclusividad. Este tipo de acciones deben dirigirse exclusivamente a bloggers. Aunque el objetivo de la marca sea el mismo que el de una acción tradicional a medios, la manera de hacerlo debe de ser diferente.
- Hacer partícipes a los asistentes. Aunque para la marca el objetivo del encuentro sea informativo, el formato tiene que ser lúdico y, sobre todo, se trata de hacer a los bloggers partícipes de la acción en todo momento.
- Entorno 2.0. Convierte el espacio en el que celebres tu evento en un auténtico corner 2.0 para facilitar su trabajo. Ten en cuenta aspectos como que haya wifi, que puedan disponer de un ordenador en el caso de que deseen actualizar sus blogs o redes sociales in situ y -nunca está de más- pon a su disposición una cámara de fotos.
- Detalles que dejen huella. Al margen o de forma paralela al tradicional presskit, entrégales un detalle vinculado con la empresa, que suponga un buen recuerdo de una acción que, para ellos, debería haber sido única. Cuanto más personalizada, mejor.
- Mantén el contacto. No dejes que tras la asistencia al evento y la publicación de un post sobre el mismo muera la relación. Hay que mantener el contacto para, tras romper la barrera, permanecer en su “top of mind” y establecer futuras colaboraciones, siempre con un trato personal y directo.
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Yo quiero tener un millón de amigos
Año 1985. Johnny, el capitán del equipo de béisbol del instituto, aparca su descapotable, viste zapatillas de marca y paga el almuerzo con un billete de los grandes. Las 10 animadoras del equipo le siguen a todas partes y todas sueñan en ir con él al baile de fin de curso. Sí, Johnny es popular.
Año 2012. Juan, bloguero experto en software y programación, enciende su ipad, se conecta a su cuenta Premium de Spotify y descarga las aplicaciones más punteras desde iStore. Sus 20.000 followers escuchan y responden sus comentarios, y sueñan con tener retweet a uno de cada diez. Sí, Juan es popular.
Las redes sociales han dado la vuelta al concepto de la popularidad. Primero fue saludar en la radio, después ganar Gran Hermano. Ahora, la mayor muestra de fama es ser trending topic. Que se lo digan a Sara Carbonero…

La popularidad online ya es tan valorada que se está explotando como negocio. Muestra de ello es la proliferación de servicios de venta de amigos, seguidores o followers, por un precio de unos 20 dólares por cada 1.000 usuarios. Estas compañías suelen basarse en la reciprocidad de los usuarios de redes sociales como Twitter, como por ejemplo seguidoresentwitter.com.
Al solicitar el servicio, temporalmente toman prestada la cuenta a la que añadir seguidores, desde la que comienzan a seguir a un listado de usuarios seleccionados por su elevada probabilidad de hacer “followback”. Así hasta alcanzar la cifra de nuevos seguidores contratados. La cuenta habrá engordado en seguidores, aunque el usuario también estará siguiendo a otras tantas. La técnica está tan consolidada que no es complicado encontrar por ahí listados de usuarios que hacen “followback”.
Otras, como comprarseguidores.net, emplean otro sistema que consiste en crear multitud de perfiles falsos desde los que seguir a todos aquellos que contratan sus servicios. No hace falta proporcionar claves de la cuenta ni seguir a nadie más, pero los nuevos seguidores no serán usuarios activos. Cabe preguntarse hasta qué punto estas técnicas aportan verdadero valor cualitativo a una cuenta de Twitter. Tener miles de seguidores puede dar la sensación de que una cuenta es popular, pero eso no implica que sea influyente.
Otra muestra del poder de las redes sociales es el uso de los tweets o posts de faceboook como moneda de cambio para la compraventa de productos. Pay With a Tweet permite comprar y vender online utilizando el potencial de las redes sociales. Puede utilizarlo cualquier producto en venta en una web, como un e-book, un vídeo, una canción o un cupón descuento. Pulsando el botón Pay With a Tweet, se envía un tweet o un post de facebook hablando del producto, a cambio de obtener una descarga gratuita del mismo. De este modo, el propio usuario se convierte en prescriptor y multiplica entre sus contactos la difusión del artículo sin coste alguno para el fabricante. Según la plataforma, a día de hoy más de 400.000 personas han pagado algo con un tweet.
Y cómo no, los tweets y retweets también están a la venta. Los de las celebrities son los más cotizados, aunque también pueden encontrarse plataformas web que venden 50 retweets por el módico precio de 20 dólares. Al ritmo al que está creciendo el poder de las redes sociales, quizás algún día paguemos con tweets en comercios, cines o restaurantes. “¿No tienes suelto? Venga, un tweet y quedamos en paz”.
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Fusiones financieras: Cultura, gestión, negocio y territorio…
La crisis del sector financiero en España ha motivado un proceso intenso y, a veces convulso, de integración o fusión de bancos y cajas de ahorro. Primero fueron las fusiones frías, los famosos SIP, que dieron lugar a la integración de varias cajas de ahorro (en algunos casos de cuatro entidades diferentes), y ahora son las fusiones/absorciones resultantes de la iniciativa del Gobierno para lograr que la crisis financiera en España convierta el viejo y amplio mapa de instituciones en uno más concentrado y también, por qué no decirlo, menos plural.

Los procesos de concentración tienen en la comunicación uno de sus pilares más decisivos para que los proyectos surgidos en un acuerdo de intenciones mercantiles facilite los motivos que lo impulsan: mejorar el negocio, ser más eficientes, aportar liquidez al sistema… La comunicación en procesos de fusión –grupo de comunicación de crisis- para ser eficaz, creíble y estimulante, exige que los emisores de las operaciones (quienes las deciden y las van a pilotar) tengan en cuenta cuatro factores clave para su futuro:
- Integración de culturas empresariales diferentes
- Modelos de gestión a veces opuestos
- Desarrollo de negocios competidores
- Ámbitos de actuación territoriales diversos y siempre singulares.
A partir de estas cuatro coordenadas en el estratégico mapa de la comunicación solo queda lo estrictamente táctico: ordenar los tiempos de las operaciones; las personas a las que afectan, y cómo les va a afectar; las instituciones (reguladores, supervisores y observadores) que forman parte del entorno financiero y administrativo actual; los analistas (expertos y mediáticos) que guían e interpretan las operaciones; y la sociedad que, como clientes o como beneficiarios, se han adherido o no a las entidades integradas y/o a la integradora.
La prioridad claramente está en el público interno de las organizaciones. Los empleados son, junto con los clientes de las entidades, el alma de su negocio. Situar en primer lugar al público interno supone entender que los procesos de comunicación siguen las grandes coordenadas de la hoja de ruta de una fusión: cultura, gestión, negocio y territorio. En definitiva: diversidad.